Los créditos, el mal de nuestros tiempos.
A todos nos gusta estrenar, tener cosas buenas y salir de vacaciones a lugares bonitos. El problemilla es que a veces no nos alcanza el dinero y se nos hace fácil recurrir a los préstamos.
Los préstamos en sí son una excelente opción para hacernos la vida más placentera y para generar riqueza. Pero tenemos que conocer todos los trucos que utilizan los bancos y las demás empresas financieras que otorgan créditos, de lo contrario algo que podría beneficiarnos se puede convertir en una verdadera pesadilla que nos haga perder dinero y la tranquilidad.
Como sabemos los créditos son préstamos que otorgan los bancos u otras instituciones financieras a las personas o a las empresas que reúnan ciertos requisitos, estos préstamos regularmente se utilizan para comprar automóviles, casas, electrodomésticos o para pagar servicios.
Generalmente este tipo de empresas otorgan los créditos respaldados en una garantía y con avales.
Es común para la mayoría de las personas utilizar los créditos como una forma de obtener un bien o servicio antes de contar con todo el dinero para adquirirlo.
Como dije anteriormente, los préstamos pueden ser una magnífica opción para tener una vida más placentera y para generar riqueza, pero tenemos que saber muy bien en qué momentos de nuestra vida debemos utilizarlos, por ejemplo: utilizar un préstamo para adquirir una camioneta de reparto es buena idea porque los ingresos que genere nuestro negocio nos respaldan para pagar el crédito, los intereses y los demás gastos financieros que ocasiona un préstamo.
Por otro lado No sería buena idea utilizar un préstamo para gastos de consumo o para vacaciones si no contamos con fuentes de dinero que nos permitan pagarlo en el corto plazo.
Antes de recurrir a los créditos mi recomendación es que realices un pequeño Plan de Vida con su correspondiente Presupuesto de Ingresos y de Gastos, tal vez lo puedas dividir en meses y después en años con la finalidad de facilitarte el registro y control del dinero que ingresa y del dinero que se gasta e invierte.
Con esos dos documentos (el plan de vida y el presupuesto de ingresos y de gastos) es más sencillo realizar una Planeación Diaria de Actividades, clasificadas esas actividades en nuestras dos secciones ya conocidas: Zona Personal y Zona Donde se Hace el Dinero.
El plan de vida es una serie de objetivos que pretendes alcanzar especificados de forma muy específica, por ejemplo: Universidad en la que vas estudiar tal carrera, empresas en las que vas a trabajar, tipo de automóvil que vas a adquirir, tipo de mujer con la que te vas a casar, etcétera. En estos casos concretos también tienes que especificar los recursos que necesitas para lograr esos objetivos y los tiempos estimados en que los conseguirás.
Con todo eso en mente tiene más sentido utilizar los créditos porque ahora ya no los vas utilizar como corazonadas o para darte gustos sino como una situación planeada que te genere mucho mejores frutos; por ello es importante que tengas muy presente que entre más créditos utilices será más difícil y te tardarás más en alcanzar tus objetivos de vida.
Y esto es así porque los créditos tienen sus costos, y si no estás atento a ellos los préstamos se pueden convertir en una verdadera pesadilla.
Los costos relacionados con los créditos son los siguientes:
Los intereses, comisión de apertura, intereses moratorios, cuotas por anualidad, penalización por sobregiro, pérdida de garantías, bancarrota y mal crédito.
Entiendo que cuando se solicita un crédito uno tiene ilusiones, ya sea por adquirir un bien, por irse de vacaciones o por deshacerse de otras deudas y regularmente piensa que las circunstancias de ese momento van a continuar para el futuro y por lo tanto realmente se tiene la intención de cumplir con todos los compromisos del crédito.
Pero desgraciadamente las circunstancias cambian, ya sea que se pierda el trabajo o que el negocio ya no de los mismos resultados que antes, o cualquier otro tipo de inconveniente que nos obliguen a fallar en el cumplimiento de los pagos del crédito.
De esta forma se nos viene la pesadilla encima y comienza toda una serie de circunstancias que nos pueden conducir a la ruina financiera y a que todas las opciones de crédito se nos prohíban.
Antes de solicitar cualquier tipo de préstamo yo te recomiendo que eches números y elabores los documentos que te mencioné anteriormente, que son: el plan de vida, el presupuesto de ingresos y gastos y la planeación diaria de actividades; todo esto dividido en las dos secciones que ya conoces y que son: la Zona Personal y la Zona Donde se Hace el Dinero.
Con todas estas precauciones seguramente sabrás evitar el mal de nuestros tiempos: “El uso inadecuado de los préstamos”
¿No es difícil verdad?
¡Pónle manos a la obra hoy mismo!


